jueves, 12 de febrero de 2015

Porque de los Tales es el Reino de los Cielos


    De los Tales es el Reino de los cielos, de quienes son como ellos: humildes, que creen, no buscan ser ascendidos, dispuestos a la transformación, con revelación fresca y continua, alegres del entendimiento del compañero. Quienes tienen el carácter de Jesús.

Un problema grande en nuestra mente es el reconocimiento del compañero, el estar alegres porque otro triunfa, el querer ascender en solitario y no formar a otros para que lo hagan conmigo y tras de mí. Esto es querer ser grande por mí mismo viendo a los demás con inferioridad, lo cual está lejos del carácter creado para nosotros, dicho carácter original es el de los Tales, los que son como alguien más, lejos de competir por la superioridad.
Ser Tal como, es más que sentirse identificado con alguien, algo o un estilo de pensamiento, es Ser como mi superior para que otros igual sean como el superior y no como yo.

Jesús advirtió en muchas oportunidades sobre el cuidado y valor de los niños, él los bendijo y advirtió a quienes creían tener mayor importancia que ellos. La bendición de Jesús advierte como una cubierta lo que se quiera levantar en contra. Siempre lea en consciencia que Jesús es el maestro y como maestros tenemos la capacidad de cubrir con nuestra bendición a quienes están bajo nuestra responsabilidad.

Cómo superamos este problema de inferioridad, ya que por supuesto, todo el que quiere ser superior es porque se siente disminuido y con inseguridad frente al resto, es por eso que necesita un nombre por el cual ser reconocido.  Creo firmemente que lo primero es identificarlo en nosotros, si hay algo que cause inseguridad, orgullo o miedo, o cuando somos reconocidos de inmediato nos auto reconocemos como “buenos” en desmedro de los demás, debemos humillarlo, rendirlo y ser transformados, de lo contrario nuestros pequeños lo heredarán.

¿Quién es el más grande entre nosotros? Preguntaron a Jesús sus discípulos, o quién es el preferido del profesor, pregunta que hemos oído más de una vez. De dónde surge este tipo de preguntas, con qué intención se formulan, acaso ¿todos esperan ser el mejor? Hay alguien que sinceramente quiera que su compañero lo sea, o todos esperan escuchar su propio nombre. Cuando escuche esto de sus estudiantes, no les responda con un nombre, sáquelos de ahí, sáquelos de ese interés, quite su mirada de ese foco de atención. Confróntelos.

La pregunta ¿Quién es el más grande? En el caso de los discípulos, estudiantes de Jesús. Los "grandes"  interesados en quién es el más grande de ellos. Por supuesto que ellos se referían a ser grande en importancia, en jerarquía, creo que jamás pensaron ser comparados con un niño, ya que en su mente ya eran más grandes que el pequeño. El punto no es la edad.

Este tipo de preguntas surge al tener la atención puesta en sí mismos, con la vista en frente, con la vista gacha no es permitido observar a los demás como mayores sino a ti mismo como inferior, con el concepto de inferioridad podrido que lleva a competir por ser el “grande” el “preferido” el “mejor”, concepto que de una vez debe quebrarse y ser restaurado el corazón en estas intenciones. Jesús para quebrar ese razonamiento, para descolocar, logrando quitar la mirada de sí mismos hace que quiten su mirada de ahí, direccionándolos a mirar a alguien que está fuera de su sistema de pensamiento tipo Avestruz, que avanza a grande velocidad pero no puede elevarse, que cuando se siente amenazado baja la cabeza en lugar de enfrentar sus miedos. 
Absolutamente nadie puede enfrentar el temor por ti, eres tú quien debe hacerlo puedes alcanzar mucha velocidad, avanzar mucho corriendo pero si no elevas tus pensamientos llegarás a tu límite sin poder superarlo.

Finalmente Jesús los lleva a sí mismo, no el niño en sí porque éste tan solo es Tal como Jesús,  él refleja la identidad de Jesucristo quien frente a fariseos y “sabios” siendo un niño fundamentó las bases del Reino en medio de ellos, cuáles bases; ser de los Tales – Tal como es Jesús, Tal como el Padre.

Los Tales, que son humildes, que creen, quienes no buscan ser ascendidos por alguien porque van en continuo ascenso al ser transformados de continuo.

El compañerismo, elemento esencial en un aula, como maestro si me alegro por los logros de los niños ellos se alegrarán sanamente de su propio avance porque no buscarán más reconocimiento del debido, como maestro si impulso, ellos aprenderán a impulsar, si reconozco ellos reconocerán a sus pares y se alegrarán de ellos queriendo aprender no por superarlo, no por competir sino por el amor a querer ser transformado de continuo para cumplir de forma más excelente los objetivos.

Compañerismo, esencial entre colegas, dejando los temores atrás podré trabajar y colaborar con mis pares queriendo en verdad que todo funcione bien por una misma causa, y no por la mía, dejando el egoísmo, acogiendo al nuevo y aprendiendo del experimentado.
La base está en ser Tal como ellos, quienes son tales como Jesús. Nos engañamos al decir, debemos ser como niños si estamos pensando en un argumento mantenido a lo largo del tiempo que describe al niño puro sin egoísmo, caritativo y amoroso siendo que con claridad no lo vemos totalmente en la realidad. Debemos ir a las bases de los conceptos en entendimiento, qué es en origen ser como un niño para poder ser confrontados con esta verdad y manifestarlo.

De los niños es el Reino, ellos son Hijos del Rey, si no los instruimos como Tales, formarán una guerra civil y no un reinado. Ellos deben aprender a gobernar con todo lo que implica lo cual es más que saberse con autoridad, que todo es posible y que pueden unir cielo y tierra. Esto no sirve si lo quieren hacer solos porque no han sido formado como Tales.  Selah

Quienes no reciban el Reino como un niño, quienes no reciban los pensamientos altos para gobernar en humildad, creyendo, dispuestos a ser transformados, no podrán entrar en este gobierno, no podrán avanzar.

Niños ¡Suyo es el Reino! 
Maestros, formemos reyes con un corazón humillado.

                                        

Merajoq