Tantas pautas nos
enseñaron, que actuamos insertos en ellas sin querer realmente seguirlas,
tratando de no hacer aquello que bien sabemos, no responde a lo que creemos
como verdadero, sin embargo lo hacemos ¿Por qué?...
Lo cierto es que a
todos se nos enseñó a hacer las cosas de determinada manera, “Así se hace”
todos lo escuchamos, y quedó tan dentro de nosotros, que en la práctica también
lo hemos estado replicando, muchas veces de forma inconsciente.
Conductas que
manifestamos con nuestros niños, están siendo una muestra de raíces muy
antiguas y profundas que han dejado quienes nos enseñaron, tales como el trato
personal, el dominio de grupo, la disciplina, las soluciones ante conflictos al
interior del aula, la comunicación con los apoderados, entre tantas otras.
Al presentarse un
conflicto al interior del aula, no dejamos de reprender y recurrir a prácticas
antiguas, porque es lo rápido, lo que está a la mano, no pensamos en la forma
correcta de responder, porque aflora lo que se ha edificado dentro nuestro, lo
cual trae frustración y cansancio, ya que no es lo correcto, no es lo que
desearíamos hacer.
Estamos tan
acostumbrados, a los “sin tarea – anotaciones negativas – castigos – no salir
al recreo – amenazas, etc…” con lo que nos enseñaron y seguimos practicando
estas costumbres. Urgentemente, debemos salir de ahí, sacar las raíces torcidas
que nos formaron y tomar nuestro lugar, dejar ya de alimentar el sistema y
resplandecer en creatividad, en innovaciones, en la forma correcta de hacer las
cosas, bendiciendo a quienes están junto a nosotros.
Hay una verdadera
lucha entre lo aprendido en “la vieja escuela” y lo que realmente somos como
profesores. Dicha lucha, es una fuerte confrontación entre las raíces antiguas
y las verdades que vamos entendiendo y practicando, al avanzar en la verdad
vamos venciendo lo falso.
Debemos entender
nuestra labor como profesores, tomar lo bueno que aprendimos, y desechar lo que
a nosotros mismos nos dañó, ya que claramente no queremos continuar edificando
sobre cimientos falsos.
Para practicar las
verdades que vamos entendiendo, tenemos que esforzarnos y dar esta lucha por la
generación y las venideras, así no continuaremos con bases que, más que formar
personas las han dañado en su interior y no permiten que manifiesten lo que son
en realidad, esto en los niños y en nosotros.
Cada uno medite en
su interior quitando toda mentira y resplandeciendo en verdad, dejando de
complacer al sistema manifestando sus prácticas, y bendiciendo a las
generaciones con la verdad.
