domingo, 21 de diciembre de 2014

Generación


Mi futuro no es mi futuro. Lo que hago hoy, es por mi generación.

Lo que anuncio hoy, es para abrir el camino a la próxima generación. Si no amo la proyección, no podré sembrar, no habrá cosecha, o se cosechará la mezcla de todo lo que "cayó" en la tierra.
Cuando siembro en otros lo que deseo que prevalezca, soy consciente del tiempo de cosechar, y que no necesariamente seré yo quien lo haga sino quienes lo reciban y en base a eso seguirán sembrando para sus sucesores. 

Por esto es importante el amor, es fundamental ya que no debo pretender sembrar algo queriendo cosecharlo solamente yo de forma egoísta. Los gobiernos se disputan las reformas por amor a sí mismos, por amor a un resultado palpable en el momento, por un honor a su partido. Los resultados de la proyección en amor son eternos, permanecen para siempre. No buscan intereses personales ni competir por qué diseño es el mejor, cada uno tiene su lugar y lo sabe. 

Si no podemos ver más allá de nuestras vidas, entonces no amamos, Jesús miró las generaciones y todo lo que hizo fue pensando en ellas, todo lo que estableció con su voz, lo que manifestó con sus obras, la gente que entrenó, todo lo que confrontó lo hizo sustentado en el gozo de ver que los que vendrían estarían mejor. Todo lo que sembramos hoy, no es para nosotros, es para quienes vienen, debemos abrir nuestra vista y expandirla a proyectar. 

Ahora bien, si simpatizamos con un partido político que ofrece una forma de enseñanza a nuestro parecer "buena" y lo aceptamos, estamos aceptando todo lo que esto propone incluida su fecha de término cuando acabe el período de gobierno, y qué pasará cuando le corresponda a otro turno y cambie todo lo que había, ¿cambiaremos nuestros principios según el turno de gobierno? ¿lucharemos para mantenernos? lamentablemente cuando las personas luchan tanto por mantener una posición, una postura argumentando seguridad, no están seguras de sí mismos. La verdad no lucha, solamente ES.  

Proyección en las generaciones, no en un modelo, proyección en las personas no en intereses de un partido temporal, esto nos hunde en la temporalidad y no nos deja extendernos a lo eterno. 
Mi futuro no es mío solamente, que común es oír, ¿qué quieres para tu futuro?, ¿qué harás? en qué te proyectas TÚ. En vez de tener el corazón encendido por los que nos seguirán. 

Un corazón encendido como el de Jesús, que en medio de todo veía las generaciones, un corazón encendido como el de Jeremías quien anunciaba la verdad y pese a no recibir aceptación de la gente, permaneció. Él, quien vio un almendro cuando fue llamado por YHVH, siginificando "vigilante" en Hebreo, quien anuncia, quien vigila, quien cuida lo que se avecina, quien es consciente de esto, no teme, no renuncia, no se cambia de partido. Sigue vigilando y anunciando.

Proyectar: proiectio, de proficere; de pro=delante y facere=hacer.
Almendro: shaqued; shoked: el almendro en ser el primer árbol en florecer anuncia, vigila la llegada de la primavera. Un nuevo tiempo.

Abre tus ojos a la proyección, al entendimiento de la generación.

Podría escribir más y mucho más profundo, sin embargo en mi corazón arde el deseo de proyectar en ti la necesidad de la amplitud en la visión eterna. Selah

Merajoq
Desde lo más alto de los cielos






martes, 2 de diciembre de 2014

Información y experiencias



A los niños en el colegio se les enseña sobre un Dios que los cuida solamente como un concepto que tienen presente pero que no han hecho vida. Y esto no en todo lugar, ya son pocas las instituciones que nombran a Dios a los pequeños.

¿Cuáles son las implicancias?

Desde niños somos asentados en una cultura dado que vivimos en una ciudad que la lleva consigo, mas dentro de un colegio o curso puede haber una contra-cultura que vaya más profundo de lo superficial, así como también desde cargos de autoridad

Externamente la mayoría de los niños sabe que Dios es un ser importante y de respeto que está en el cielo y se celebra a su Hijo en la Pascua que cada vez está más torcida en el enfoque que se le otorga, así como también en Navidad que al igual que lo anterior se ha dejado pasar la oportunidad de recalcar los principios de esta vida en la Tierra y Cielo.

Si le preguntamos a un niño quién es Dios posiblemente responderá que es quien está en el cielo cuidándolo y nada más… pero ¿es esto el Todo de Dios? Por supuesto que no, cada día se conoce algo más de Él, lo cual permite proyectar la vida en un cause generacional de eternidad y no temporal. Niños que podrán tomar decisiones sabias y no guiadas por el colectivo de la gente ni las expectativas sociales. Conocer a Dios tal como Él es no permitirá que nuestros pequeños vivan en el afán del sistema educativo que confunde disciplina y éxito con esclavitud, largos horarios, anulación de la creatividad y competencias propias entre tantos otros aspectos.

Son armas las que se entregan cuando le damos propósito a los significados.





Creo que para todo debemos ir a la raíz, si queremos de los niños disciplina entonces sepamos lo que esto significa – si queremos éxito sepamos bien la plenitud del concepto. Entendimiento.

Si vamos a enseñar que Dios es amor y está en el cielo, entonces profundicemos en el amor y su habitación para que los pequeños profundicen y experimenten también… en realidad ellos siempre lo están haciendo, sin embargo, somos nosotros quienes los coartamos.

Un “Diosito” que los cuidará, que ama a los niños, esto estamos promoviendo, ¿permanecerá esto eternamente?, y si el niño cae o le sucede un improvisto, algún problema en su familia… entonces dónde está Diosito que me cuida… El Dios de todo el universo y eternidad es muchísimo más que un cuidador, no es un Diosito - es Dios, no es el “niñito Jesús” que está en el pesebre en navidad - es Jesucristo el que con su muerte y resurrección fue ungido para gobernar. No es la “paloma blanca” es el Poderoso Espíritu Santo quien todo conoce de Dios y por tanto nos conduce en la Tierra.

Conceptos… conceptos que transmitidos por el lenguaje establecen cultura, por qué al preguntarle a un Chino sobre Dios no sabe responder, no está en su vocabulario, no sabe. Por qué al preguntar a un niño por Dios apunta al cielo y no a su corazón. Por el lenguaje, es por lo que ha recibido como información y experiencias, y si estas no se condicen entre sí no es verdad para el niño.

Si hemos instaurado el concepto “Dios” en los niños pero no hemos experimentado con ellos lo profundo y poderoso de esto lamentablemente en unos años lo olvidarán.
Por qué niños dulces de pequeños cuando crecen cambian tanto, por qué no permanecen toda su vida en Dios y no entienden el objetivo de su vida. Ha de ser porque este “Diosito” quedó muy chiquitito para las nuevas etapas y desafíos, ha de ser porque no creció junto con el niño, este Diosito se ha quedado muy chiquitito como para ayudarme con mis asuntos grandes ahora que soy grande, ya me cuido solo… o qué sentido tiene creer si mi vida no demuestra un fruto de esto - no coincide la información con las experiencias.

Precisamente por el vacío de los significados, no es solo decir Dios te cuida y te ama, es vivirlo.

Si realmente queremos reformar, debe ser reformado nuestro entendimiento y tener clara la proyección de la verdad, no solo el impulso y emoción por ser parte de un cambio sino realmente vivirlo y dedicarse a que se manifieste.

Se ha nombrado a Dios pero no se ha mostrado su poder. Debemos experimentar con los niños a Dios, así ellos JAMÁS dejarán su camino, y no solo el camino de Dios sino el propio “Instruye al niño en el camino que ha de seguir, aún cuando sea viejo no se apartará de él.”



Merajoq