Mi futuro no es mi futuro. Lo que hago hoy, es por mi generación.
Lo que anuncio hoy, es para abrir el camino a la próxima generación. Si no amo la proyección, no podré sembrar, no habrá cosecha, o se cosechará la mezcla de todo lo que "cayó" en la tierra.
Cuando siembro en otros lo que deseo que prevalezca, soy consciente del tiempo de cosechar, y que no necesariamente seré yo quien lo haga sino quienes lo reciban y en base a eso seguirán sembrando para sus sucesores.
Por esto es importante el amor, es fundamental ya que no debo pretender sembrar algo queriendo cosecharlo solamente yo de forma egoísta. Los gobiernos se disputan las reformas por amor a sí mismos, por amor a un resultado palpable en el momento, por un honor a su partido. Los resultados de la proyección en amor son eternos, permanecen para siempre. No buscan intereses personales ni competir por qué diseño es el mejor, cada uno tiene su lugar y lo sabe.
Si no podemos ver más allá de nuestras vidas, entonces no amamos, Jesús miró las generaciones y todo lo que hizo fue pensando en ellas, todo lo que estableció con su voz, lo que manifestó con sus obras, la gente que entrenó, todo lo que confrontó lo hizo sustentado en el gozo de ver que los que vendrían estarían mejor. Todo lo que sembramos hoy, no es para nosotros, es para quienes vienen, debemos abrir nuestra vista y expandirla a proyectar.
Ahora bien, si simpatizamos con un partido político que ofrece una forma de enseñanza a nuestro parecer "buena" y lo aceptamos, estamos aceptando todo lo que esto propone incluida su fecha de término cuando acabe el período de gobierno, y qué pasará cuando le corresponda a otro turno y cambie todo lo que había, ¿cambiaremos nuestros principios según el turno de gobierno? ¿lucharemos para mantenernos? lamentablemente cuando las personas luchan tanto por mantener una posición, una postura argumentando seguridad, no están seguras de sí mismos. La verdad no lucha, solamente ES.
Proyección en las generaciones, no en un modelo, proyección en las personas no en intereses de un partido temporal, esto nos hunde en la temporalidad y no nos deja extendernos a lo eterno.
Mi futuro no es mío solamente, que común es oír, ¿qué quieres para tu futuro?, ¿qué harás? en qué te proyectas TÚ. En vez de tener el corazón encendido por los que nos seguirán.
Un corazón encendido como el de Jesús, que en medio de todo veía las generaciones, un corazón encendido como el de Jeremías quien anunciaba la verdad y pese a no recibir aceptación de la gente, permaneció. Él, quien vio un almendro cuando fue llamado por YHVH, siginificando "vigilante" en Hebreo, quien anuncia, quien vigila, quien cuida lo que se avecina, quien es consciente de esto, no teme, no renuncia, no se cambia de partido. Sigue vigilando y anunciando.
Proyectar: proiectio, de proficere; de pro=delante y facere=hacer.
Almendro: shaqued; shoked: el almendro en ser el primer árbol en florecer anuncia, vigila la llegada de la primavera. Un nuevo tiempo.
Abre tus ojos a la proyección, al entendimiento de la generación.
Podría escribir más y mucho más profundo, sin embargo en mi corazón arde el deseo de proyectar en ti la necesidad de la amplitud en la visión eterna. Selah
Merajoq
Desde lo más alto de los cielos

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