martes, 2 de diciembre de 2014

Información y experiencias



A los niños en el colegio se les enseña sobre un Dios que los cuida solamente como un concepto que tienen presente pero que no han hecho vida. Y esto no en todo lugar, ya son pocas las instituciones que nombran a Dios a los pequeños.

¿Cuáles son las implicancias?

Desde niños somos asentados en una cultura dado que vivimos en una ciudad que la lleva consigo, mas dentro de un colegio o curso puede haber una contra-cultura que vaya más profundo de lo superficial, así como también desde cargos de autoridad

Externamente la mayoría de los niños sabe que Dios es un ser importante y de respeto que está en el cielo y se celebra a su Hijo en la Pascua que cada vez está más torcida en el enfoque que se le otorga, así como también en Navidad que al igual que lo anterior se ha dejado pasar la oportunidad de recalcar los principios de esta vida en la Tierra y Cielo.

Si le preguntamos a un niño quién es Dios posiblemente responderá que es quien está en el cielo cuidándolo y nada más… pero ¿es esto el Todo de Dios? Por supuesto que no, cada día se conoce algo más de Él, lo cual permite proyectar la vida en un cause generacional de eternidad y no temporal. Niños que podrán tomar decisiones sabias y no guiadas por el colectivo de la gente ni las expectativas sociales. Conocer a Dios tal como Él es no permitirá que nuestros pequeños vivan en el afán del sistema educativo que confunde disciplina y éxito con esclavitud, largos horarios, anulación de la creatividad y competencias propias entre tantos otros aspectos.

Son armas las que se entregan cuando le damos propósito a los significados.





Creo que para todo debemos ir a la raíz, si queremos de los niños disciplina entonces sepamos lo que esto significa – si queremos éxito sepamos bien la plenitud del concepto. Entendimiento.

Si vamos a enseñar que Dios es amor y está en el cielo, entonces profundicemos en el amor y su habitación para que los pequeños profundicen y experimenten también… en realidad ellos siempre lo están haciendo, sin embargo, somos nosotros quienes los coartamos.

Un “Diosito” que los cuidará, que ama a los niños, esto estamos promoviendo, ¿permanecerá esto eternamente?, y si el niño cae o le sucede un improvisto, algún problema en su familia… entonces dónde está Diosito que me cuida… El Dios de todo el universo y eternidad es muchísimo más que un cuidador, no es un Diosito - es Dios, no es el “niñito Jesús” que está en el pesebre en navidad - es Jesucristo el que con su muerte y resurrección fue ungido para gobernar. No es la “paloma blanca” es el Poderoso Espíritu Santo quien todo conoce de Dios y por tanto nos conduce en la Tierra.

Conceptos… conceptos que transmitidos por el lenguaje establecen cultura, por qué al preguntarle a un Chino sobre Dios no sabe responder, no está en su vocabulario, no sabe. Por qué al preguntar a un niño por Dios apunta al cielo y no a su corazón. Por el lenguaje, es por lo que ha recibido como información y experiencias, y si estas no se condicen entre sí no es verdad para el niño.

Si hemos instaurado el concepto “Dios” en los niños pero no hemos experimentado con ellos lo profundo y poderoso de esto lamentablemente en unos años lo olvidarán.
Por qué niños dulces de pequeños cuando crecen cambian tanto, por qué no permanecen toda su vida en Dios y no entienden el objetivo de su vida. Ha de ser porque este “Diosito” quedó muy chiquitito para las nuevas etapas y desafíos, ha de ser porque no creció junto con el niño, este Diosito se ha quedado muy chiquitito como para ayudarme con mis asuntos grandes ahora que soy grande, ya me cuido solo… o qué sentido tiene creer si mi vida no demuestra un fruto de esto - no coincide la información con las experiencias.

Precisamente por el vacío de los significados, no es solo decir Dios te cuida y te ama, es vivirlo.

Si realmente queremos reformar, debe ser reformado nuestro entendimiento y tener clara la proyección de la verdad, no solo el impulso y emoción por ser parte de un cambio sino realmente vivirlo y dedicarse a que se manifieste.

Se ha nombrado a Dios pero no se ha mostrado su poder. Debemos experimentar con los niños a Dios, así ellos JAMÁS dejarán su camino, y no solo el camino de Dios sino el propio “Instruye al niño en el camino que ha de seguir, aún cuando sea viejo no se apartará de él.”



Merajoq

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