lunes, 24 de noviembre de 2014





Josué y Caleb una voz de Fe y Pureza

Cuántas veces hemos prestado atención a la voz libertadora de los pequeños...
Cuántas veces hemos observado la forma en que ellos ven la Tierra, sus recursos  y sus infinitas formas...
Cuántas veces hemos creído al impulso de la Fe como ellos lo siguen, confiadamente sin mezclas de pensamientos, sin oír las voces del temor porque en su interior no están - ellos nacen creyendo - éstas son externas que al ir aceptándolas al crecer ya pueden tomar un lugar en el alma de la persona.

Josué y Caleb cerraron sus oídos al temor e incredulidad que causan rebeldía contra la voz de la Fe. Ellos representan a una generación que es impulsada por lo que sus ojos puros (sin mezclas) pueden observar y proyectar para llevar a otros a un nuevo nivel.






¿Estamos impulsando a los pequeños a nuevos niveles, a la audacia, a romper límites, a plantearse desafíos, a impulsar a otros, a anunciar la verdad a los adultos? o es que nacen sin límites y los adultos los limitan porque dentro de su mente no cabe el trato con otra mente libre... ¿Cómo estamos enseñando a los pequeños o son ellos quienes nos dan clases de libertad? 

Fueron los pequeños quienes entraron a la Tierra Prometida junto con Josué y Caleb, ellos de quienes se decía que llegarían a ser presa en el desierto entraron a un nuevo lugar, expandieron su territorio y su forma de creer. Ellos siendo libres de la esclavitud mental y física a la que estaban sometidos sus padres en Egipto. 

Profesores, seamos como Josué y Caleb, quienes no vieron gigantes como alguien que los derrotaría sino que vieron los recursos que tenía esta nueva etapa en sus vidas, ellos impulsaron a causa de esto a los pequeños quienes por supuesto al creer pudieron cumplir su sueño, el mismo que tenían sus padres pero sin Fe, obediencia ni paciencia.  No hagamos dudar a los niños - en su etapa de crecimiento hasta los 6 años lo que impartamos en ellos será un cimiento para seguir construyendo su sistema de creencias. 
Creer... simplemente continuar con el plan que ya está trazado, no detenerse por quienes no quieren continuar.

Veamos los recursos y no las dificultades de las nuevas etapas, el recurso humano, cada día es una oportunidad, cada desafío es un entrenamiento para crecer en Fe, en audacia, astucia, estrategias, expansión.
 No menospreciemos el tamaño en el que está depositada aquella voz que necesita ejecutar lo que ve y siente, lo que es real para él que extrañamente no concuerda con la de la adultez. 

Josué y Caleb creyeron e impulsaron, abrieron un nuevo tiempo y guiaron, no es solo dejar al niño en sus pensamientos y visiones, es guiarlo, instruirlo para que en su adultez no deje su camino por otro "más fácil o común" 

Como en el tema anterior, cada niño tiene su camino independiente del gobierno de turno o institución, es urgente que cada uno abra la matriz y haga pasar a quienes vienen tras él. No perdamos generaciones....

"Pero vuestros pequeños, que dijisteis: ¡Llegarán a ser presa! Yo los introduciré y conocerán la Tierra que vosotros han despreciado" Números 14:31



Merajoq

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