Proverbios 22:6 Instruye al niño en el camino que ha de seguir, aún cuando sea viejo no se apartará de él.
El entendimiento y sabiduría de un maestro está en ver a los niños como sus hijos, solo así podrá criarlos con el valor que ellos esperan y merecen.
Verlos como hijos no implica debilidad, o que tendrán "privilegios" que siendo solo estudiantes no tendrían, o que se perdería el respeto - esto lo hemos aprendido de las fuentes que nos dicen que hay que mantener la distancia, no ser tan cariñosos, no conversarles tanto ni involucrarse demasiado en sus vidas, menos detener una clase porque hay un tema controversial que tratar... eso debería dejarse para después, para la clase de orientación como si esta fuera la única instancia de orientar - o que lo planteen en casa porque nos desviará del objetivo que es aprender el contenido, responder a las preguntas y en mejores casos hacer partícipes a los niños de experimentos o labores sociales. Y el objetivo de la vida del niño ¿Quién se lo enseña?
Cada persona nace con un camino trazado desde la Eternidad, los niños debido a su corta edad en la tierra y dado que viven sin una expectativa de su propia vida aún, están menos alejados de este camino por tanto con menor riesgo de olvidar y cambiarlo por otro que le impongan sin siquiera preguntarles.
Lograremos continuar el camino que cada niño tiene trazado para sí en la medida de valorarlos como una persona individual que tiene un objetivo que cumplir, el cual debe necesariamente y de forma urgente ejecutarlo. Y de lo contrario, cortaremos su camino desviándolo a los variados intereses de quienes los rodean, tales como las expectativas de la sociedad, del gobierno de turno, de las familias, de la competencia escolar, de los beneficios que se obtienen al cumplir los deseos de otro.
Por qué tanto temor a las pausas que a muchos maestros les agrada hacer para conocer a sus niños, y salirse del esquema. Dentro de un sistema pauteado es lo mejor que podemos hacer, a todo hijo le importa y necesita que su Padre le ponga atención, no como un favor sino porque realmente está interesado en él, quien mejor que un Buen Padre para guiar al hijo en su camino...
Cada niño tiene su camino, ahora bien cómo lograr ver el camino del niño para que lo siga y a lo largo de su vida continúe sin desviarse, sin mirar el camino del otro, buscar un atajo o inventar uno.
Jesús el Mesías lo sabe muy bien, él a sus discípulos les enseñaba lo que debían hacer, con las parábolas y puestas en práctica, sabía lo que pensaban; los conocía, tomaba tiempos de intimidad con ellos para conversar luego de estar con las multitudes, los corrigió muchas veces, pasaban días y noches juntos, les mostró su propio camino con el ejemplo y experiencias, así como también el camino que ellos debían seguir.
Formó su carácter con experiencias, correcciones, impulsándolos a atreverse, a accionar, se hizo admirable por ellos, y sabemos que quien admira sigue el ejemplo de vida.
Nunca la Teoría ha sido todo, esto seca la acción, aplasta la semilla de vida, la simiente con la que cada persona nació, la acción riega la tierra para que crezca el árbol y de sus frutos.
La dedicación, el amor que se expresa cuando se ve a los niños como hijos, aleja los esquemas impuestos para dar lugar a la vida de la persona, la disposición, los tiempos, conversaciones, correcciones y formación del carácter - aprender contenidos no forma carácter, el carácter hará permanecer al niño en su camino cuando sea viejo y podrá asimismo formar a otros.
Que el camino trazado por el Padre de las Luces, de los frutos de Luz que la tierra y sus habitantes necesitan.
Cuando escuches la voz correcta,
podrás enseñar lo correcto, fuera de todo paradigma humano, enseñarás a vivir.
Cuando descubras la fuente,
encontrarás el poder y desde ahí sabrás todas las cosas, todo lo que necesitas,
lo relevante, lo realmente importante… y educarás, enseñarás el propósito…
Merajoq

No hay comentarios.:
Publicar un comentario